TOLDOS CORREDEROS

Los toldos correderos

con estructura de aluminio están diseñados para protegerse del sol y la lluvia de terrazas y jardines. Es un tipo de toldo con el que cubrir espacios de hasta 7.00 mts. x 7.00 mts. en un solo módulo o espacios mucho mayores con secciones modulares añadidas.

El producto consta de una estructura de soporte con unas guías de sección abierta en la parte inferior, por donde se desliza el toldo corredero a través de unas rulinas con cojinetes y de diferentes alturas para dar desnivel de agua en caso de lluvia.

La lona del toldo se confecciona con unas vainas individuales que están soportadas por travesaños de aluminio (palillos) de doble macarrón para facilitar así su sustitución en el caso de cambio de lona o reparación.

La estructura y guías tienen diferentes tamaños según la anchura y salida del toldo.

En tamaños pequeños se suele poner estructura y guías de 80 x 40 m.m. o 110 x 80 m.m. y en tamaños grandes se trabaja con estructura de 110 x 110 m.m. o 120 x 120 m.m.

Los rales básicos de color del lacado Los colores del aluminio pueden ser con los siguientes reales:

Blanco, negro texturado, bronce texturado, gris 7016 texturado, plata texturado, gris 7022, gris 7016, gris 7011 y marrón 8014.

El aluminio es de extrusión con prensa directa y acabado con el sistema de lacado en polvo, endurecido a altas temperaturas de la marca Qualicoat con certificado de garantía QC-0706.

Todas las fijaciones y pasadores son de acero inoxidable, garantizando la máxima durabilidad y resistencia mecánica a lo largo de los años.

 

Los tejidos más habituales por la confección de los correderos son la lona acrílica Solar-Pro, los tejidos técnicos o el PVC con malla interna de refuerzo.

La lona Solar Pro y el PVC son tejidos impermeables. La lona tiene una resistencia al agua de 300 b/p. Esto hace que si le adaptamos al toldo corredero unas rulinas de desplazamiento de doble o triple altura conseguimos que el agua se marche lateralmente y no provoque pérdidas internas a través del tejido.

  • Para los casos de lonas en los que se quiere hacer un uso exclusivo para la lluvia, existe una lona hidrófuga con una capacidad de 1000 b/p. 1 bar = 10,2 m.c.a (metros columna de agua)

 El sistema de apertura y cierre se realiza a través de un circuito de cuerda central y unas poleas que hacen que el toldo abra y cierre con mucha facilidad.

El sistema también permite ponerle motor, que en este caso se ponen unas guías con un sistema de correa interna de transmisión.

 Todas las pérgolas con toldo corredero se pueden complementar con toldos verticales de cierre, confeccionados con toda la gama de tejidos que el mercado nos ofrece por estos sistemas.

La instalación de este tipo de toldo se puede realizar entre paredes, donde solo hay las dos guías de soporte del toldo, con portería frontal cuando la estructura va adosada a una pared, o con doble porteria, cuando la estructura es individual en el centro de una terraza o jardín por ejemplo.

Cuando es una doble portería siempre se ponen perfiles perimetrales a todo vuelo para garantizar la máxima estabilidad de la estructura.

En cuanto al número de guías en un solo módulo, siempre a partir de los 5.00 mts se pone una tercera guía central para garantizar que los travesaños soportan bien el peso del agua.

En cuanto a la tensión de la lona, siempre es más aconsejable que quede tensada una vez estirada, ya que de este modo en caso de viento tiene menos incidencia.

Es un toldo que soporta muy bien los factores atmosféricos adversos, debido a que su estructura y palillos de desplazamiento le dan mucha estabilidad cuando está abierto.

En el espacio de recogida se ponen unos alerones de protección para cuando la lona está cerrada y así evitar la acumulación de agua y humedad en su interior.